Charles Darwin


Este primer frontispicio es una alegoría al mayor descubrimiento científico de la humanidad; el que realizó Darwin. 

Darwin aparece montado sobre una holoturia del género Scotoplanes. Un sorprendente animal rosado y semitransparente, que habita en el fondo abisal y, que a los ojos de un profano, bien pudiera ser lo más parecido a un alienígena. 



En una exploración por los fondos oceánicos en busca de pistas sobre el origen de las especies, tiene un extraño encuentro, pues en brazos de un pulpo, halla el origen del hombre.



En un Cosmos en contínuo cambio no somos más que una pieza dentro de la evolución orgánica en la que todos los seres vivos luchamos por nuestra supervivencia.

Darwinismo: selección natural



Los seres vivos de cualquier especie presentan diferencias (lo denominamos variabilidad). 
Tienen una gran capacidad de reproducción: nacen muchos más de los que pueden sobrevivir y llegar a reproducirse (es la lucha por la supervivencia).



La naturaleza impone presiones, como son los predadores. Los seres vivos que sobrevivirán y se reproducirán serán los que tengan las variaciones que les den más opciones frente a la presión ambiental (es la selección natural).


Los individuos que han sido seleccionados pueden reproducirse y transmitirán sus caracteres a la descendencia. Así la población se adapta al medio natural cambiante.