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Thais y las Islas Purpurarias

Thais haemastoma sobre Patella durante una bajamar en El Médano (Sur de Tenerife).

El color púrpura en la vestimenta era un símbolo de poder en la Antigüedad. La elaboración del tinte púrpura era una importante actividad comercial que  comenzaron los fenicios, les siguieron los romanos y perduró durante toda la Edad Media.


Thais haemastoma. Al voltear el animal se introduce en su concha y cierra la abertura con un opérculo.

El tinte púrpura era extraído de una glándula* presente en algunos caracoles marinos. Era una cantidad muy pequeña, una sola gota por cada caracol, la que se podía extraer. Se debían recolectar miles de caracoles que eran troceados y, así, conseguir la cantidad suficiente de tinte. Con él se podían teñir los ropajes de un senador romano o de un cardenal de la Iglesia Católica. En los lugares donde se obtenía el tinte se dejaban "concheros" con miles de conchas rotas; concheros que han perdurado hasta la actualidad.
Uno de esos moluscos es Thais haemastoma.



Una vez que el animal se siente seguro saldrá y se girará para enderezar su cuerpo.

Puesta de Thais haemastoma. Fotografía tomada en la rasa de El Médano, julio 2013.


De cada cápsula saldrá una larva que vivirá flotando en el agua (placton), posteriormente sufrirá metamorfosis para llevar una vida en el fondo (bentos).

Dos conchas de Thais, la superior es de un ejemplar actual y el inferior es un fósil del Pleistoceno (hace 100.000 años). Las dos han sido encontradas en las playas del Sur de Tenerife.

Los romanos tenían diversos lugares de aprovisionamiento donde los habitantes nativos recolectaban el preciado tinte púrpura. Entre esos lugares pudieron estar unas islas, Las Islas Purpurarias (¿el primer nombre conocido de las Islas Canarias?). 
El romano enciclopedista Plinio el Viejo (año 23 - año 79) escribió "nec Mauretaniae insulaerum certior fama est. Paucas modo constat esse ex adverso Autololum, a Iuba repertas, in quibus Gaetulicam purpuram tingere instituera". Se traduce como: «sobre las islas de las Mauretanias poca cosa es conocida. Consta que existen unas enfrente de los Autololes, descubiertas por Iuba, que estableció allí factorías de tinte de púrpura»

No existe unanimidad entre los historiadores, sobre si Plinio se refería a las Islas Canarias o si hacía referencia a las costas de Marruecos. Lo que si sabemos es que en las Islas Canarias orientales se han encontrado esos "concheros" de la actividad recolectora de los guanches sobre las Thais quizás para las vestimentas de los nobles romanos. 

Cráneos guanches en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife.

Así pues una sencilla caracola puede estar en los comienzos de la historia de Canarias y de sus primeros pobladores.

* La glándula hipobranquial de algunos gasterópodos marinos produce una secreción tóxica blanquecina para sus presas así como defensiva frente a sus predadores. La sustancia blanquecina cambia a púrpura en contacto con el aire.

Fuentes
Gozalbes E (2007) Las islas atlánticas de la púrpura (Plinio, NH. VI, 201). Un estado de la cuestión. Anuario de Estudios Atlánticos 53.

Sobre falsas lapas y banquetes de jacas

Esta mañana paseando por la rasa de Playa de las Américas (Los Cristianos), por el nivel de marea, no parecía que pudiera encontrar algo interesante que fotografiar. Pero, siempre voy con el móvil dispuesto a tomar alguna instantánea curiosa. Y en breve se presentó la oportunidad.


El desove de una falsa lapa. Aunque se parezca a una lapa (Patella sp.), no lo es; se trata del gasterópodo pulmonado Siphonaria pectinata que aparecía rodeado por la masa de huevos que habría puesto horas antes.

Siphonaria pectinata vive en los charcos mareales junto a lapas y bígaros, se alimenta de las algas microscópicas que crecen sobre las rocas.

Un poco más allá vi que alguien se había dado un banquete con peonzas (Gibbula sp.). Los cascajos de las conchas parecían señalar a algún cangrejo, pero, ¿cuál?



A escasos metros encontré la respuesta en una pequeña poza, en la que se podían ver diversos restos de conchas troceadas.



Y semioculta en su cueva estaba una de las responsables...



una jaca (Eriphia verrucosa) sobresalía de su cueva esperando a que yo hiciera cualquier movimiento, que ella consideraría como amenaza, para ocultarse en su guarida. 
La jaca tiene unas potentes pinzas con las que puede desmenuzar las peonzas y comerse con voracidad al infortunado caracol.

La muerte de unos da vida a otros


Además de su morro destaca una espina dorsal larga y aserrada.

Ayer en la rasa de Playa de las Américas (Los Cristianos, Sta. Cruz de Tenerife) nos encontramos con una gran cantidad de peces trompeteros varados.

Los trompeteros (Macroramphosus scoloplax) son peces de pequeño tamaño con la boca en la punta de una larga probóscide. Ese largo morro condiciona su alimentación a organismos de muy pequeño tamaño (planctónicos).
Está distribuido por todos los océanos, pero, solo en aguas cálidas.

Su coloración plateada es un mecanismo de cripsis por reflexión de la luz.

Un colega me informó que los trompeteros realizan migraciones verticales circadianas (las que se hacen en la columna de agua entre el día y la noche desde aguas profundas a aguas de superficie) y que posiblemente el varamiento de un cardumen puede ser debido a la desorientación tras ser arrastrados por una corriente.

El varamiento nos parece un derroche, pero, la naturaleza, que es cruel para muchos, puede ser pródiga para otros. Ayer los trompeteros fueron la comida de los predadores de la rasa.


Ophioderma longicauda lleva a un trompetero a su guarida para devorarlo.

Coscinasterias tenuispina palpa al trompetero, un suculento manjar que devorará sin demora.

Puedes ver un vídeo haciendo click en:
Ophioderma con trompetero

Fuentes

Miller PJ, Loates MJ (1999) Peces de España y de Europa. Ed. Omega.

Historia de un crimen


Luria lurida (Linnaeus, 1758) es un molusco gasterópodo de la familia de las cypraeas que vive en aguas poco profundas. 
Una luria volteada, se distinguen el manto recubriendo la concha, el pié con restos de sedimentos por donde se había desplazado, un ojo y los tentáculos.

Por el día permanece metida en su concha, oculta entre las rocas y, por la noche sale para alimentarse de esponjas, cnidarios o pequeños crustáceos. Es entonces cuando el manto* del cuerpo del animal envuelve la concha y la frota continuamente dándole el típico brillo de las cypraeas.


Un cangrejo ermitaño (Clibanarius aequabilis), se asoma en una Luria.

Cuando se encuentra una cypraea, en la línea de varado de cualquier playa, suele haber perdido su brillo. Al morir el animal la concha servirá de hogar a un cangrejo ermitaño y puede que se cubra de organismos epizoicos*, o simplemente rodará por acción de las corrientes durante días o semanas antes de ser depositada en la playa.




Ejemplar recolectado en la playa de Las Américas (Tenerife).

Así pues, encontrar un ejemplar casi intacto nos indica que el animal murió hace muy poco tiempo, quizás horas. 
Buceando en la La Caleta de Adeje (Tenerife), tuve la suerte de encontrar este ejemplar.



Ya en casa, me di cuenta que el animal no había muerto "de viejo". En la concha se puede ver un orificio muy pequeño. Es la prueba del delito; hacía muy pocas horas que se había cometido un crimen. 
El orificio es la abertura practicada por un pulpo, empleando su rádula, para poder introducir su jugo gástrico que contiene una cefalotoxina. Esta sustancia causa la distensión de la musculatura del animal, el cual al relajarse es fácilmente sacado de su concha, por la acción prensil de los tentáculos del pulpo y, ya está listo para ser devorado.

Orificio en la concha de una luria realizado por un pulpo.

Una luria, izquierda,  su manto recubre la concha que de tanto frotarla quedará brillante. Un pulpo, derecha, agazapado en una poza de la rasa en bajamar.

Esta relación interespecífica entre pulpos y lúridas la podemos encontrar en fósiles del pleistoceno (hace 100.000 años). El ejemplar de la siguiente foto lo encontré en el yacimiento paleontológico El Guincho-El Bunker, en Playa de las Américas. Se puede apreciar el orificio realizado por el pulpo y que supone la evidencia de la predación.


Manto: parte dorsal del cuerpo de un molusco; recubre las vísceras y forma la concha; está constituido por músculos y forma el pie que utiliza el animal para su movimiento.
Epizoico: hace referencia a organismos que viven sobre animales, como es el caso de algas sobre conchas de moluscos.
Rádula: estructura "dentaria" de los moluscos empleada para raspar el alimento.

Fuentes
Wodinsky J (1969) Penetration of the shell and feeding on gastropods by octopus. American Society of Zoologists, 9

Coscinasterias versus Paracentrotus


Realmente no es un combate, pues el erizo Paracentrotus no es el oponente de la estrella Coscinasterias, es su presa.

En la rasa de Playa de la Américas (Los Cristianos - Sta. Cruz de Tenerife) se puede observar con frecuencia la lucha por la supervivencia que se establece entre erizos y estrellas. Su carrera de armamentos empezó hace millones de años: unas perfeccionando el ataque, otros la defensa. 


Las estrellas localizan a sus presas por las sustancias de desecho que estas liberan al agua. Con los tentáculos ambulacrales, en los extremos distales de sus brazos, las palparán para iniciar el ataque.



Los erizos, de movimientos aun más lentos que los de las estrellas, difícilmente pueden huir, pero sí camuflarse e interponer pequeñas rocas para que la estrella no llegue a envolverlo. Pero si Coscinasterias envuelve al erizo con su cuerpo, romperá sus espinas y su dermoesqueleto y, por una pequeña fisura introducirá su estómago evertido; el erizo no tendrá posibilidad alguna.


Los tentáculos ambulacrales de la estrella sujetan a la víctima.

En esta ocasión no hubo banquete, pues aparté a la estrella para liberar al erizo. Al ser volteada la estrella movía frenéticamente sus tentáculos. Ya había arrancado varias espinas del erizo.


Puedes ver un vídeo haciendo click en:
Coscinasterias: pies ambulacrales