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Historia de un crimen


Luria lurida (Linnaeus, 1758) es un molusco gasterópodo de la familia de las cypraeas que vive en aguas poco profundas. 
Una luria volteada, se distinguen el manto recubriendo la concha, el pié con restos de sedimentos por donde se había desplazado, un ojo y los tentáculos.

Por el día permanece metida en su concha, oculta entre las rocas y, por la noche sale para alimentarse de esponjas, cnidarios o pequeños crustáceos. Es entonces cuando el manto* del cuerpo del animal envuelve la concha y la frota continuamente dándole el típico brillo de las cypraeas.


Un cangrejo ermitaño (Clibanarius aequabilis), se asoma en una Luria.

Cuando se encuentra una cypraea, en la línea de varado de cualquier playa, suele haber perdido su brillo. Al morir el animal la concha servirá de hogar a un cangrejo ermitaño y puede que se cubra de organismos epizoicos*, o simplemente rodará por acción de las corrientes durante días o semanas antes de ser depositada en la playa.




Ejemplar recolectado en la playa de Las Américas (Tenerife).

Así pues, encontrar un ejemplar casi intacto nos indica que el animal murió hace muy poco tiempo, quizás horas. 
Buceando en la La Caleta de Adeje (Tenerife), tuve la suerte de encontrar este ejemplar.



Ya en casa, me di cuenta que el animal no había muerto "de viejo". En la concha se puede ver un orificio muy pequeño. Es la prueba del delito; hacía muy pocas horas que se había cometido un crimen. 
El orificio es la abertura practicada por un pulpo, empleando su rádula, para poder introducir su jugo gástrico que contiene una cefalotoxina. Esta sustancia causa la distensión de la musculatura del animal, el cual al relajarse es fácilmente sacado de su concha, por la acción prensil de los tentáculos del pulpo y, ya está listo para ser devorado.

Orificio en la concha de una luria realizado por un pulpo.

Una luria, izquierda,  su manto recubre la concha que de tanto frotarla quedará brillante. Un pulpo, derecha, agazapado en una poza de la rasa en bajamar.

Esta relación interespecífica entre pulpos y lúridas la podemos encontrar en fósiles del pleistoceno (hace 100.000 años). El ejemplar de la siguiente foto lo encontré en el yacimiento paleontológico El Guincho-El Bunker, en Playa de las Américas. Se puede apreciar el orificio realizado por el pulpo y que supone la evidencia de la predación.


Manto: parte dorsal del cuerpo de un molusco; recubre las vísceras y forma la concha; está constituido por músculos y forma el pie que utiliza el animal para su movimiento.
Epizoico: hace referencia a organismos que viven sobre animales, como es el caso de algas sobre conchas de moluscos.
Rádula: estructura "dentaria" de los moluscos empleada para raspar el alimento.

Fuentes
Wodinsky J (1969) Penetration of the shell and feeding on gastropods by octopus. American Society of Zoologists, 9

Erosaria spurca (Moluscos: Gastrerópodos)


Erosaria pertenece al grupo de las cypraeas, también llamadas porcelanas, moluscos gasterópodos de concha muy pulida por la acción continua de frotado del manto.


En Erosaria el manto está recubierto por papilas sensoriales de forma arborescente.


Al ser volteado el animal comienza a recoger el manto en el interior de la concha para protegerse de un posible predador.


Fotografías tomadas en El Médano, Mayo 2014.

Varias conchas de Erosaria spurca. En una de las concha se aprecia un pequeño orificio que es la prueba de la acción depredadora de un pulpo.

Erosaria spurca es una de las cypraeas más pequeñas de Europa. Habita en las aguas litorales del Mediterráneo y Atlántico próximo.

Fuentes
Poppe & Goto (1991) European Seashells (vol. I)